jueves, 29 de noviembre de 2007

Black Sabbath: La mujer que nunca estuvo allí


Supongo que todo el mundo tiene sus rarezas o manías, yo a veces tengo extraños impulsos que ni yo mismo llego a comprender. Lo cierto es que no podía imaginarme escuchar este disco de otro modo que no fuera con ese típico sonido de vinilo, a oscuras, y llevándome la felicidad a la boca. Y así fue mi primera vez (con el disco, se entiende). Fue un caro amigo quién me trajo de Londres (¡edición original!) el majestuoso, oscuro y demoledor primer disco de Black Sabbath.
Sonidos de tormenta, campanas que tocan a difuntos... ¿quién habría oido algo así? Y cuando el famoso riff de "Black Sabbath" rasga los surcos uno sabe que ya nada será igual. Cuando uno escucha a esos tipos por primera vez (mi primer disco no fue éste, pero para el caso es lo mismo) o se deja llevar por la oscuridad o se aleja para siempre revoloteando entre el sonido de pajarillos y tiernos laúdes.
La "Morriconiana" armónica de "The Wizard" da paso a una de las letras más estúpidas de la historia, pero cuyo sonido brutal (¡esa batería de Bill Ward!) hacen de ella un vehículo perfecto para dejarse las vertébras. "Behind The Wall of Asleep", otro temazo con un final tan sencillo como grandioso; Bill Ward se queda solo con su ritmo que se va diluyendo hasta dar paso al solo de bajo de Geezer Butler que sirve como introducción a "N.I.B.", todo un clásico del repertorio Sabbath contundente como piedra de dolmen, y con un Ozzy Osbourne espléndido lamentándose a la luz de la luna en los estribillos.
La cara B (edición europea) se abre con "Evil Woman", una versión de una banda llamada Crow donde los vientos de la canción original se pierden entre las marismas del Walpurgis sabático que se monta la sección rítmica, una de las mejores de la historia por otra parte. El aquelarre continúa con "Sleeping Village", donde el maestro de riffs Toni Iommi cobra protagonismo con sus solos y sus overdubs mientras Ward y Butler le apoyan con un ritmo de caza, un ligero trote de bajo y batería. El feedback de la guitarra de Iommi nos lleva al último tema del disco, "Warning", otra versión, esta vez de los Ansley Dunbar Retaliation. El Ozzy más bluesy acompaña a un Iommi gigantesco, que se solaza con su guitarra mientras la banda le deja que se explaye a gusto, para luego re-entrar todos de nuevo con Geezer Butler demostrando lo que es un sonido de bajo con pelotas. La voz del viejo Madman retoma los versos para acabar con esa frase, Just a little bit too strong... ¡y no le faltaba razón!
Y para colmo, ¡esa mítica portada! Una de las mejores de la historia, con esa extraña mujer que supuestamente no estaba allí cuando se realizó la foto. Algún día espero visitar el viejo molino de Mapledurham Watermill (me pueden acompañar si gustan) y hacer fotos a ver si salgo o no salgo. Pocas veces una portada ha sido tan adecuada para un disco y un debut como éste.
Por último, la edición original contiene un extraño y oscuro poema que me dispongo a traducir para ustedes.


Todavía cae la lluvia, los velos de las tinieblas rodean los ennegrecidos árboles, que contraídos por alguna violencia invisible, arrojan sus hojas cansadas, y doblan sus ramas hacia una tierra gris de alas rotas de pájaros. Entre los pastos, las amapolas sangran ante una muerte gesticulante, y los conejos jóvenes, nacidos muertos en trampas, permanecen inmóviles, como si guardaran el silencio que rodea y amenaza con engullir a todos aquellos que escuchan. Pájaros mudos, cansados de repetir terrores del ayer, se agrupan en los intersticios de las esquinas oscuras, cabezas giradas de los muertos, cisne negro que sobresale flotando en un pequeño estanque en el vacío. en el hueco. Allí surge del estanque una débil y sensual niebla, que traza su camino hacia arriba para acariciar los desconchados pies de la estatua del mártir, cuyo único logro fue morir pronto, y que no podía esperar a perder. La catarata de oscuridad alcanza su plenitud, la negra y larga noche comienza, y aún así, junto al lago una joven espera; sin ver se cree que no es vista, sonríe, ligeramente, ante el lejano tañir de la campana, y la lluvia que sigue cayendo.


7 comentarios:

Milgrom dijo...

Yo descubrí a Sabbath justo con este disco, luego seguí con el resto de manera cronologica. El aura místico-maligna-misteriosa, que desprende este disco hace que sea mi preferido. Si cuando escuchas un disco así no sientes nada es que estás muerto.

raskolnikoff dijo...

NIB es una canción a la altura de muchos hits de esa época que sí han pasado a la historia. Grandes los Sabbath. Magnífico post, enhorabuena.

Aura dijo...

Cuando he entrado y he leído lo de "la mujer que nunca estuvo allí" me he quedado de piedra. Precisamente estoy escribiendo un relato con ese título.
Por otro lado, uno de mis discos favoritos. Lo escuché por primera vez con 14 añitos. Al compañero de pupitre que me dejó la cinta nunca le agradeceré lo suficiente.

BUDOKAN dijo...

Qué buena banda y que gran disco. Todo un recuerdo de explosión rockera. Saludos!

Anónimo dijo...

Un disco demoledor. Cuatro músicos dando lo mejor de sí mismos. Mención aparte al trabajo de Geezer Butler y Bill Ward. Escuchad el resto de Lps de la banda y comprobad que los mejores trabajos de los Sabbath son en los que el bajo y la batería atruenan como en éste Lp. "Paranoid" es agua destilada comparado con éste disco; en el "Master of Reality" volvieron a sonar así de contundentes... para volver a esconder al bajo y la batería en el "Vol 4". Sabbath Bloody Sabbath se queda entremedias y en el "Sabotage" vuelven a sonar brutales. Estoy por creerme que se peleaban entre ellos cuando tocaba producir los discos, para taparse unos a otros.
En resumen: UN DISCAZO.
Jorge de Asturias

Scott St. James dijo...

Si alguien tiene interes en los detalles de la portada, le sugiero que pase por aquí:
http://debriswarehouse.blogspot.com/2009/04/la-verdadera-historia.html

Y si alguien quiere escuchar el disco, aquí:
http://warehouseofrock.blogspot.com/2008/10/black-sabbath-black-sabbath.html

Saludos, Moebius!

Möbius el Crononauta dijo...

Gracias por los aportes. Un saludo