jueves, 6 de septiembre de 2007

Warner Bros: 3 clásicos de la animación

Creadas como una forma de promocionar la música de los estrenos de la Warner, las series animadas Looney Tunes y Merrie Melodies fueron creciendo durante los años 30 y 40 (época en que la mayoría de sus clásicos personajes como Bugs Bunny, Elmer o Porky fueron creados), alcanzando en los años 50 cotas de calidad que aún hoy son un referente en el mundo de los cortos animados.
Fue sobretodo tras la Segunda Guerra Mundial donde Chuck Jones y su equipo comenzaron a desplegar su verdadero talento, mejorando sus gags y la estructura de sus cortos. Lo que era aún más importante, Jones y su equipo comenzaron a revolucionar la animación tradicional de entretenimiento. Con un genial equipo de animadores y compositores detrás y el genio de las voces Mel Blanc, las animaciones de la Warner Bros siguieron divirtiendo a los críos y los jóvenes, aunque subyacía un humor más adulto que convertía a aquellas historias en ideales para niños y mayores, todo un precedente de las actuales películas de la animación. Por otro lado, de un modo similar a la pareja Jack Kirby/Stan Lee, Chuck Jones formó un tándem artístico inigualable con el escritor Michael Maltese.

Rabbit of Seville data de 1950, y es un claro ejemplo de un corto de la Warner basada en una obra de música clásica. Las adaptaciones de las partituras a los pocos minutos de la historia eran realmente dignas de elogio, ya que en muchos casos apenas sí se hacían cambios en las obras adaptas. Een este caso, Carl Stalling es el encargado de adaptar El barbero de Sevilla, lo cual hizo a la perfección. Por otro lado, la minuciosidad es tal que para hacer más verosímil la parte donde Bugs toca el piano en la cabeza de su eterno perseguidor, el conejo fue dotado de cinco dedos, en vez de los cuatro usuales. A modo de auto-homenaje Maltese y Jones aparecen en el cartel anunciador de la ópera como Michele Maltese y Carlo Jonzo. Pequeño momento estelar: ¡el increíble careto del director de orquesta!


What's opera, doc? (1952) es comúnmente considerado como el clásico por excelencia del trabajo de Chuck Jones, una obra compleja y revolucionaria, como lo fue en su día el Fantasia de la Disney. El dato de que en una encuesta realizada entre directores, animadores e historiadores cinematográficos este corto fuera escogido como el número 1 es clarificador. En What's opera, doc? Bugs y Elmer corretean por unos paisajes bastante lisérgicos en lo que constituye todo un homenaje a la ópera y más concretamente a la obra de Wagner.

Feed the kitty (1957) es uno de mis cortos favoritos de la Warner. No podría asegurar cuando fue la primera vez que lo vi, pero sí recuerdo reencontrarme con este capítulo y adorar cada segundo de la historia. Feed the kitty significó el debut para el mastodóntico perro Marco Antonio y el cursi pero entrañable gatito que le acompaña. La retahíla de gags desternillantes es contínua, y las expresiones del gatito y sobretodo del rostro de Marco Antonio son algo fuera de lo común. El hecho de que se hicieran a la antigua usanza le dan aún más mérito. A destacar el momento galleta: inenarrable.

2 comentarios:

Jim Garry dijo...

Tres cortos majestuosos! Qué grandes eran los dibujos de la Warner, puro rock´n roll, yeah!

Saludos.

Míster Chesnutt dijo...

Me has hecho recordar por qué me gustaban (y me gústan tanto) los dibújos de la Warner. ¿Cómo es posíble que nuestros padres los consideraran sólo cosa de níños? A mí aparte de la perfecta fusión entre la música y las escenas, siempre me llamó la atención la gran ironía y dosis de mala leche de los personajes. Y es curioso lo logradas que están las expresiones (sobre todo la del perro, es tronchante).