miércoles, 12 de septiembre de 2007

El misterio del cuarto amarillo



En el cuarto amarillo, con ventana y puerta cerradas por dentro, se comete un crimen que nadie parece ser capaz de resolver. ¿Cómo entró el asesino, por dónde logró huir? Un joven periodista, Joseph Rouletabille, será capaz de dar con la respuesta.
Con El misterio del cuarto amarillo el escritor francés Gaston Leroux se apuntó su primer tanto como famoso novelista y brindó una de las novelas policíacas más famosas del pasado siglo. Publicada en folletines en 1907, la novela fue muy popular y marcó el inicio de una brillante carrera para Leroux.
El misterio entorno a un "recinto cerrado" había surgido en la narrativa inglesa tiempo atrás y Edgar Alan Poe, con su obra Los crímenes de la Rue Morgue, había sentado un precedente en tales tipos de historias. Como deja patente Leroux en esta misma obra, su intención era dar otra vuelta de tuerca a los misterios de recintos cerrados y al incipiente género policíaco.
Gaston Leroux, inteligente y fornido, había sido un estudiante de primera, aunque en la universidad demasiadas distracciones le costaron graduarse en leyes a duras penas. Trabajó como abogado y pasante un tiempo, período que le sirvió para granjearse un claro desprecio por la autoridad, del que El misterio del cuarto amarillo no es una excepción. Rouletabille, el álter ego detectivesco del propio Leroux, desconfía de la policía y no muestra demasiado respeto ante el juez.
Tras abandonar la abogacía Leroux se convirtió en un brillante periodista digno de un folletín, capaz de disfrazarse y mentir para conseguir una exclusiva. En 1907 lo abandonó todo para dedicarse escribir, habiendo tenido tiempo para entonces de haber heredado una fortuna y haberla perdido jugando al póker.
Con un lenguaje claro y un narrador en primera persona (aunque Leroux emplea trucos como diarios o noticias de periódico para acercar al lector a todos los hechos y lugares) que nos cuenta la historia de Rouletabille en la mejor tradición de Sherlock Holmes, Leroux logra construir una historia de misterio inteligente y entretenida, sin necesidad de recurrir a demasiadas "trampas" para tener intrigado al lector. La mayoría de lectores de historias policíacas tratarán de dar con el asesino antes que el autor, y en caso de lo que logren es que algo ha fallado. En El misterio del cuarto amarillo Leroux no nos dará bastantes pistas como para que podamos resolver (o al menos yo no las he encontrado) el caso, pero a cambio nos entregará una lectura amena y divertida.

2 comentarios:

BUDOKAN dijo...

Qué bueno poder encontrar que alguien reseña este libro con tanto cariño y acierto. Es uno de mis preferidos, encima tengo esa edición que has colgado como fotografía. Una obra maestra del policial. Saludos!

Möbius el Crononauta dijo...

Yo también tengo esa edición. Junto con algunos otros títulos de esa colección, "El misterio del cuarto amarillo" me hizo pasar muy buenos ratos siendo un canijo, y de vez en cuando es un placer rescatar esas viejas lecturas.