viernes, 24 de agosto de 2007

This gun for hire

Desde luego Alan Ladd era un tipo bajito, y sea o no cierto que usaba alzas o se subía a taburetes, verdaderamente sabía interpretar a tipos duros. Y su encarnación del cruel asesino Raven quedará en la historia del cine como uno de las figuras más oscuras y duras del film noir.
El cuervo, como fue titulada por estas tierras, estaba basada en una novela de Graham Green, A gun for sale, que fue adaptada del Londres original al entorno norteamericano. Rodada durante la Segunda Guerra Mundial se aprovechó para mezclar en la intriga a traidores y empresarios corruptos al servicio de Japón.

Originalmente la pareja protagonista en los créditos eran Robert Preston y Veronica Lake, pero en realidad el film gira entorno al personaje de Raven. En cualquier cartel moderno es Alan Ladd quien aparece junto al nombre de la rubia platino.
Veronica Lake, la bellísima actriz cuya cabellera llegó a entrometerse en el ritmo de producción de la industria bélica, fue por entonces pareja habitual de Ladd en los cines, ya que era una de las actrices más bajitas en aquella época.

La historia de intriga, venganzas y persecuciones se desarrolla a toda prisa, y va al directa al grano. Apenas una hora y veinte minutos que nos adentra en las vicisitudes de Raven, un asesino a sueldo solitario que en sus últimos momentos verá su vida cambiada, aunque ésta vaya a ser corta.

Dirigida por un director todoterreno de la Paramount, el guión tal vez no esté a la altura de El halcón maltés, pero aun así This gun for hire ha permanecido como una popular película del género negro, dónde al prototípico personaje del asesino a sueldo frío y despiadado se le añaden unas connotaciones psicológicas que no son habituales. A ello hay que añadir una magnífica interpretación de Alan Ladd, que es sin duda quién se lleva el gato al agua en la película. No resulta extraño que fuera este film el que le catapultó hacia el estrellato. La frialdad de Raven es de las que no se olvidan.

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