jueves, 26 de julio de 2007

John Mayall "Bluesbreakers with Eric Clapton"


John Mayall ha sido y es una figura clave para entender la evolución que la música británica tuvo en la década de los 60. Por su banda, los famosos Bluesbreakers, pasaron muchos de los mejores músicos británicos de la época, gente que acabaría formando parte de pesos pesados de la historia del rock como Cream, Fleetwood Mac o los mismos Rolling Stones.
Muchos consideraban que en la Gran Bretaña de aquella época el blues más puro que podía encontrarse era el de John Mayall y sus chicos, y en gran parte era cierto, aunque a lo largo de los años Mayall no dudaría en realizar experimentos jazzísticos y blues rock.
El músico inglés creció escuchando blues y jazz gracias a una buena colección de discos que tenía su padre, y a principios de los 60 formaba parte de The Hounds of Sound, un grupo de jazz que prontó comenzó a derivar su estilo hacía el blues que demandaba toda una nueva audiencia de jóvenes amantes de los nuevos sonidos americanos. Por consejo de Alexis Corner, verdadero precursor del blues británico, Mayall se traslado a Londres, un lugar lleno de oportunidades para gente de talento como él.
Aunque tal vez hoy no estaríamos hablando de Mayall si éste no hubiera cruzado su camino con un joven guitarrista de largas patillas llamado Eric Clapton. En 1965 Mayall vio como la compañía Decca rescindía su contrato tras el fracaso del primer largo del músico, un disco en directo que pasó totalmente desapercibido.
También por aquél entonces un descontento Clapton abandonaba a The Yardbirds ante el giro estilístico que estaba tomando el grupo. Clapton, un ardiente seguidor del blues, mostró su descontento cuando el grupo editó "For your love", un single escrito por un compositor de éxitos pop a sueldo.
Fuera el destino o la casualidad, lo cierto es que dos de las figuras más importantes del blues en el Londres de los 60 buscaban uno reto con el que satisfacer su hambre musical. Mayall, que había seguido la formidable progresión de Clapton en los Yardbirds, logró convencer a Clapton de que se uniera al nuevo grupo de Mayall, los Bluesbreakers. Todo lo que restaba era un contrato discográfico.
Gracias al poderoso single I'm Your Witchdoctor, el productor Mike Vernon logró que Decca readmitiera de nuevo a las huestes de Mayall. Vernon no sólo fue crucial al conseguirles un contrato a los Bluesbreakers, sino también al sabe captar el sonido de una banda que había estado rodándose por todos los clubs y locales del área londinense. Y es que el crudo sonido que surgía de los amplis de aquella banda no era algo que productores convencionales o directivos discográficos pudieran asimilar fácilmente.
Eric Clapton, admirador de Buddy Guy, Freddie King y otros grandes guitarristas del blues eléctrico de Chicago, la técnica de Clapton a las seis cuerdas pronto le desmarcó de otros colegas suyos, debido sobretodo a unos admiradores hasta la médula de su estilo que no dudaban en otorgarle el título de divino.
Cuentan que cuando Clapton vio una foto de Freddie King con una guitarra Gibson LesPaul en las manos, el joven guitarrista corrió a la tienda más cercana a comprarse una. Tras muchas pruebas, Clapton enchufó su LesPaul en un ampli Marshall, y el resto es historia. Como el camarero que encuentra la combinación perfecta para un Martini, Clapton había dado con su piedra filosofal para desplegar su estilo eléctrico característico, una mezcla de blues pesado y una refinada técnica cristalina como el agua.
En 1966 Decca editaba Bluesbreakers with Eric Clapton, un álbum que se convirtió en quintaesencia de lo que era el blues eléctrico para miles de músicos que aprendieron a tocar con ese disco. La combinación Mayall-Clapton se mostró explosiva, y el álbum permaneció en las listas 17 semanas, alcanzando el número 6. Los seguidores británicos más exigentes del blues encontraron en John Mayall una referencia para los siguientes años. Aunque para entonces Clapton ya había abandonado el barco para fundar Cream.


John Mayall

Hace unas semanas me hice con una interesante edición en CD del Bluesbreakers with Eric Clapton, que recogía la versión en mono del disco así como la versión estéreo. La verdad es que la versión mono suena brutal, las improvisaciones de Clapton "in-your-face" son demoledoras, la base rítmica suena como agua condensada y la armónica de Mayall es absolutamente deliciosa. Y sea el destino o sea casualidad, si todo va bien este fin de semana podré ver a Mayall y sus Bluesbreakers en directo. Y es que el verano es perfecto para el blues o el jazz en vivo, sino me creéis probadlo alguna vez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran disco. Pero en el caso de John Mayall es tan sólo uno entre muchos. Estoy un poco harto de que se hable de John Mayall casi como de un descubridor de talentos en vez de un gran músico.
BACK TO THE ROOTS es muchísimo mejor; y MEMORIES... y JAZZ BLUES FUSSION... y BLUES FOR THE LOST DAYS... y PADLOCK OF THE BLUES...
Lo pude ver en el 2002 y aún estoy alucinando. Por favor, escuchad el directo NO DAYS OFF antes de pensar que todo tiempo pasado fué mejor.
Jorge de Asturias

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Diablos, podría haber plagiado esto cuando hice el post de Mayall y Clapton. Y también del de Layla! Nada más que añadir Crononauta.

Möbius el Crononauta dijo...

Hay mucho que añadir.. pero haré como que tienes razón y no se puede ir más allá. Alimenta a Moloch, querido Aitor