sábado, 7 de julio de 2007

Historias de Filadelfia


¿Alguna vez habéis hecho alguna tontería una noche de borrachera y habéis besado a quién no debíais? ¿O tal vez habéis conocido a alguien que os ha abierto los ojos acerca de vosotros mismos? ¿En el último momento os habéis dado cuenta de que esa persona a vuestro lado no era la idónea? Bueno, si no os ha pasado, a cientos de personajes de las comedias románticas sí les ha ocurrido. Todas esas cintas que podáis tener en mente son deudoras de la película que os traigo hoy.
Historias de Filadelfia se basaba en la obra teatral de Phillip Barry que éste había escrito expresamente para Katherine Hepburn. Ésta no se hallaba en su mejor momento artístico (o sería más correcto decir en su mejor momento taquillero), y fue gracias a la obra de teatro cuando su suerte comenzó a cambiar. Con la ayuda de Howard Hughes Hepburn se hizo con los derechos de la película, y con Joseph L. Mankiewicz en la producción y George Cukor en la dirección el proyecto iba sobre ruedas.
Quién adaptó la obra teatral, Donald Ogden Stewart, aseguró que el texto era tan bueno que su trabajo fue muy fácil. Y desde luego eso se nota. Historias de Filadelfia tiene unos diálogos fabulosos, y no resulta extraño que sea una de las favoritas de Woody Allen.
El excepcional reparto reunió a tres de las mayores estrellas hollywoodienses de todos los tiempos, tres talentos fuera de lo común: el hombre medio de gran talento James Stewart, el elegante pícaro Cary Grant y el torbellino Katherine Hepburn. ¿Puede haber un trío mejor?
La película es considerada como una de las mejores comedias románticas (tal vez pudiera ser LA comedia romántica) de todos los tiempos, y está ambientada en el sofisticado mundo de las clases altas de la elegante Filadelfia. Además, tiene un regusto a madera shakespeariana que es de agradecer. Y en fin, no se qué más podría decir. Tanto el guión adaptado como James Stewart se llevaron sendos premios de la Academia, y Cary Grant tuvo que aguantarse la risa cuando al bueno de James le dio por improvisar unos cuantos hipos de borracho (fijaos bien en esa escena, Grant mira para el suelo para contenerse). Y para los pornógrafos, diré que no existe relación alguna entre el nombre del personaje de Hepburn (Tracy Lord) y cierta actriz de Ohio.

No hay comentarios: