domingo, 24 de junio de 2007

Rubio, ¿sabes de quién eres hijo?


Ya lo comenté hablando de la "Trilogía del dólar", en El bueno, el feo y el malo es Eli Wallach quién se lleva la gloria por encima del propio Eastwood. Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez, el "feo", con sus vilezas, traiciones y espíritu infantil, hacen de él un personaje con el que uno puede identificarse. Sólo una mente latina podía crear un pícaro semejante, tan supersticioso a la vez que apegado a las cosas más mundanas.
El bueno de Tuco desde luego no era un tipo de fiar. Rubio, el personaje de Eastwood, lo sabía bien, por lo que en una escena final le gasta una pequeña broma, a fin de ponerse a salvo de las posibles barrabasadas del malcarado bandido. Es sin duda una de mis escenas favoritas no sólo del film, sino probablemente de todos los tiempos. Esos gimoteos, esas maldiciones ahogadas... y no quisiera restar mérito al actor de doblaje, que realizó un soberbio trabajo.
Pobre Tuco, hasta cuando su pellejo está en juego tiene tiempo para preocuparse por el oro que yace a sus pies. A lo largo de la película los improperios de Tuco son uno de los momentos más cómicos de la película, y al final no iba a ser distinto. Rubio, ¿sabes de quién eres hijo? Hasta que el grito queda ahogado por esos extraños cánticos guerreros de la banda sonora. Entrañable a más no poder.


3 comentarios:

La Mujer Kleenex dijo...

q miedo.....

el Cerdo sin galera dijo...

Excelente homenaje al feo; coincido totalmente con vos.

ElCondeMontecristo dijo...

El doblaje del video no me gusta...han visto y escuchado el doblaje latino??...las voces son mucho mejores...insuperables diria, en el resto pienso igual ke uds. Wallach actorazoooo