sábado, 30 de junio de 2007

Post-Stone Fever pt.1: De ratones y Stones


Como la Navidad y los regalos, como la cerveza y la espuma, como John Holmes y el instinto atávico del predador, no hay gira de Rolling Stones sin rumores, comentarios, bromas y chistes. El grupo de rock and roll más grande que todavía osa subirse a un escenario arrastra tras de sí un tsunami de opiniones, halagos, críticas y hasta insultos. Es lo que conlleva llevar 40 años en la cima.
¿Cuantos críticos aceptaron a los Stones cuando aparecieron? ¿Cuántos no los pondrían por el suelo al reseñar sus conciertos llenos de orgásmicos e histéricos gritos, de peleas, disturbios y detenciones? En los 60 eran unos jóvenes irreverentes de pelo largo que venían a quemar la ciudad, en el nuevo siglo son viejos que se arrastran y viven de glorias pasadas.
El concierto a uno puede gustarle más o menos (me pareció más brillante cuando les vi en su anterior visita en la gira del Forty Licks, por ejemplo) pero es sorprendente la postura de algunos profesionales de la pluma al servicio de los grandes rotativos. ¿No te ha gustado? Me extraña, pero adelante. ¿Pero por qué esa mala baba pugnando por salir tras esas frases y juegos de palabra? Cuanta energía negativa, desde luego esa explosión es más grande que lo último de los Stones. En fin, como decían The Who, anyway blood flows.


Keith Richards, sorprendido del truco

Creo que algunos deberían recordar que cuando se tilda de "inmortales" a los cuatro británicos es en sentido figurado. No, no están como a los 20 y pico. Algún día nos dejarán solos, y entonces muchos se tirarán de los pelos. Y otros tendrán que buscarse a quién lanzar sus dardos. ¿Le pasará lo mismo a U2? ¿Nadie boga por la retirada de Elton John? ¿Quién esto escribe le habría espetado lo mismo a Muddy Waters? Tampoco habrá tanta diferencia, digo yo, no sé. En fin, las opiniones son como los culos, todos tenemos uno. Más algunos son tontos del ídem. O es tal vez es que piden peras al olmo.




The Glimmer Twins dispuestos a encajar los dardos y las flechas en favor del pobre "Guiñitos"