lunes, 4 de junio de 2007

American Caesar


Fue uno de los primeros conciertos a los que asistí. Echando la vista atrás uno no puede evitar sentir cierta añoranza de las sensaciones que le embargaban a uno, todo era nuevo e impredecible, y ver a gente tan extraña congregada (tan sólo el bueno de Iggy podía congregar a melenudos rockers y huesudos punks) en la añorada Arena Auditorium lo hacía todo más excitante.
Muchos recuerdos se agolpan en mi cabeza, desde la formidable y loca actuación de Iggy junto a probablemente una de las mejores sino la mejor formación de músicos que le han acompañado en su carrera en solitario, hasta el caótico final de la propia canción "American Caesar", con un vikingo batería aporreando un gigantesto gong como si le fuera la vida en ello.
Era una buena época para Iggy Pop, había conseguido reflotar su carrera y venía con su mejor disco hasta la fecha bajo el brazo (y de hecho sigue siendo su obra magna). Por aquél entonces prácticamente vivía en el libreto interior del CD de Iggy, y era fantástico ver el videoclip de "Wild America" en los cutreprogramas musicales de la época.
Dudo que los que allí estuvimos podamos olvidar una noche tan especial. Su actual dedicación a los Stooges es un suelo hecho realidad e Iggy sigue tan vital como siempre, pero realmente diría que sus adrenalíticos conciertos en solitario son una experiencia de otro nivel, aunque por supuesto la experiencia de la Iguana sea a solas o con su mítica banda es algo que no está al alcance de otro mortal sobre la faz de la Tierra.

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