viernes, 25 de mayo de 2007

El quimérico inquilino


No quiero extenderme mucho, tan sólo intentar capturar el momento. El quimérico inquilino, de 1976, rodada en Francia por Roman Polanski, es, hasta la fecha, la mejor película que he visto de él (nota: no he visto La semilla del Diablo). Me parece incluso superior a El pianista.
El quimérico inquilino no es sólo un thriller psicológico, va más allá, es un canto fúnebre a la vida urbana, un delirio opresivo donde alienación y locura van de la mano. Nuestros vecinos son completos desconocidos, a veces la gente parece observarnos... La maestría de Polanski al distorsionar la realidad y engañarnos con su verdad es admirable, y el acabado de algunas escenas es realmente impactante. Esos rostros, el grito subhumano, los extraños delirios, las inquietantes escenas en el baño... Tal vez no sea la película idónea para ver en un mal día, pero es un film brillante, de esos que le hacen a uno adorar al séptimo arte. Tratar de resumir el hilo argumental sería inútil, vedla y sacad vuestras conclusiones. Extraño y soberbio a la vez, es todo cuanto puedo decir.

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