domingo, 6 de mayo de 2007

El Hindenburg


Muchos conoceréis la portada, el grupo, y el suceso que representa la imagen. Significó el final de una era de la aviación, y ocurrió hace 70 años.
Tal día como hoy, un 6 de mayo de 1937, el vehiculo más grande de su tiempo, el dirigible Hindenburg, se disponía a tomar tierra en Lakehurst, Nueva Jersey. Desde 1936 había transportado a centenares de pasajeros a ambos lados del Atlántico, y muchos lo consideraban como el futuro de la aviación de transporte. Más elegante, fiable según algunos, y podía tranpostar más pasajeros y carga que un avión. Pero todo acabó prácticamente antes de empezar.
Cuando el gigantesco zepelín se disponía a tomar tierra súbitamente comenzó a arder, y en pocos minutos el Hindenburg se habá convertido en una bola de fuego. A pesar de lo espectacular del accidente, la mayoría de pasajeros y tripulación lograraron sobrevivir. Y muchas de las víctimas fallecieron no a consecuencia de las llamas, sino a causa de haber saltado para escapar del fuego.
Se han bajarado muchas teoráis respecto al origen del fuego y al porqué de la rapidez de su destrucción. Una de las más populares es aquella que afirma que la causa fue el combustible usado. En un principio el Hindenburg iba a funcionar con helio, pero debido a un embargo estadounidense se de decidió usar hidrógeno, mucho más flamable. Aun así, la verdadera causa sigue siendo objeto de controversia.
El desastre del Hindenburg fue uno de esos acontecimientos que marcan toda una época, como el ataque a Pearl Harbor o los atentados del 11-S. Tras el accidente la era de los dirigibles acabó para siempre.
La dramática narración que hizo del accidente el locutor Herbert Morrison fue muy famosa en su día, y para muchos quedó indisolublemente unida a aquellas terribles imágenes. Apenas un año después, los actores del Mercury Theatre de Orson Welles estudiaron la locución de Morrison como inspiración para sus interpretaciones en la famosa versión radiofónica de "La guerra de los mundos".

2 comentarios:

La Mujer Kleenex dijo...

Ais...me duele la cabeza X.x

Anónimo dijo...

Sea para leer o para hacer el amor, la jaqueca nunca es excusa.