jueves, 26 de abril de 2007

Iggy Pop




James Osterberg ha cumplido recientemente 60 años. Muchos otros a su edad estarían en casa viendo la televisión o sentados en un banco dando de comer a las palomas. Incluso aquellos que han llegado a esa edad no cuentan con su desbordante energía. Iggy Pop, que obtuvo su nombre cuando militaba como batería en su primer grupo, The Iguanas, ha vivido diez vidas en una y podría barrer del escenario a cualquier jovencito que pasara por allí. El punk no sería igual sin él. Iggy Pop es rock and roll.
La pequeña iguana de Michigan creció en un parque de caravanas, y siempre había mostrado curiosidad por muchas cosas. Mucha gente cuando era pequeña ha mostrado pasión por el ruido. Iggy no fue diferente, y cuando el rock and roll entró en su vida ya nada fue igual. Conoció el blues, como muchos otros, de la mano de los Stones, y viajó a Chicago para tocar con bandas locales.
Cuando regresó, Iggy, influido por la Velvet Underground y admirador de Jim Morrison, estaba decidido a ejercer de frontman en un grupo de rock and roll donde el blues eléctrico fuera más allá, y donde las sensuales letras de Iggy llevaran a nuevos estados de consciencia. Transgresión y sexo, blues corrompido e instinto primario. Cuando Iggy se encontró con un colega del instituto, Ron Asheton, la semilla para el nacimiento de The Stooges estaba puesta. Ron trajo a su hermano Scott para la batería y como bajista a otro viejo colega, Dave Alexander. La nueva era había llegado. Una noche de Halloween, en la universidad de Michigan, The Stooges hacían su debut.
The Stooges pronto se convirtieron en una sensación. La intimidante e imprevisible actitud de Iggy Pop en escena pronto hipnotizó al público. Sin duda, aquél era un grupo diferente. Bastaron tres discos (The Stooges, Fun House, Raw Power) para hacer del grupo una leyenda. Ninguno vendió una mierda en su época, pero con los años se convirtieron en piezas fundamentales del punk rock y el rock en general. El crudo sonido de la banda, las inquietantes y retorcidas letras de Iggy (I wanna be your dog, el himno de dominación y sexo definitivo, y tantas otras), en definitiva, la calidad de su música y lo personal de su propuesta, incluso en aquella loca escena de Detroit, marcaron un antes y un después. Sin embargo, Raw Power significó el disco de la discordia y la efímera vida de la banda llegó a su fin.
Las drogas siempre formaron parte de universo Stooge, y cuando la banda llegó a su fin un perdido Iggy Pop cayó en picado en el pozo de la heroína. Vivió en las calles durante una temporada hasta que ingresó en una clínica de desintoxicación. Fue entonces cuando David Bowie (quien produjo Raw Power) acudió en ayuda de su viejo amigo. Juntos se marcharon a Berlín y allí Pop grabó bajo las órdenes de Bowie dos de los discos fundamentales del ex-Stooge: The Idiot y Lust for life (¿alguien se imagina Trainspotting sin esa canción? Los discos no se vendieron mal, y la carrera de Iggy Pop por fin se encarriló. Tras separarse de Bowie, Iggy se juntó con James Williamson (artífice en parte del último disco de los Stooges) y grabó otro gran disco, New Values. El resto es historia.
La carrera de Iggy siempre ha sido irregular, y ha combinado discos excelentes con discos más mediocres, aunque siempre ha tenido grandes canciones. Como muchos otros, comercialmente pasó malos momentos en los 80, hasta que las nuevas bandas de hard rock cuyos miembros habían tenido a Iggy como referente comenzaron a triunfar. Tras su primer gran éxito, Real wild child, Iggy sacó un poderoso disco de hard rock, Instict, donde colaboró con Steve Jones de los Sex Pistols. El regreso definitivo de Iggy al lugar que le corresponde tuvo lugar con el poderoso disco Brick by brick, de 1990. Por aquél entonces se reconoció la enorme influencia que Iggy había tenido en varias generaciones de músicos, desde los primeros Pistols en el 77 hasta los Guns 'n' Roses en el 86 y Nirvana en el 91. El que quizás sea su álbum definitivo en solitario (o al menos en las tres últimas décadas), American Caesar, vio la luz en 1993, en plena era grunge, y consiguió que toda una nueva legión de seguidores (entre los que me incluyo) se interesarán por la vida y milagros de la Iguana. Iggy Pop había vuelto para no dejar ya su trono.
Y hace cuatro años saltaba la gran noticia: Iggy se había reunido con los Stooges y habían grabado algunos temas para el álbum en solitario de la Iguana Skull Rings. Años atrás nadie habría podido imaginar algo así, pero los tiempos dan muchas vueltas. Y los Stooges, que durante décadas habían sido una pequeña banda de culto, se convertían ahora en un grupo que movía a las masas. Hasta tu vecino más idiota amante del sonido Manchester y de la intelectualidad de Lou Reed ahora podía lucir orgulloso camisetas de los viejos Stooges. Cosas que pasan, uno puede alegrarse de que están de vuelta.
Vi a Iggy en la gira del American Caesar, y salí de allí sin creer lo que había visto. 7 años después le vi con los Stooges y poco había cambiado: Iggy Pop tenía su energía intacta. A pesar de la desgana de Ron Asheton (aunque el sonido de su guitarra sigue siendo único) y de que no toquen temas del Raw Power (creo que Asheton nunca le perdonará al viejo Iggy lo que pasó en aquél disco), hoy en día un concierto de los Stooges sigue siendo un ritual que hay que vivir. Aprovechad que Iggy aún sigue aquí, entregaros y dejaoos llevar por su magnetismo. Cuando estéis con la lengua fuera mientras ese cadavérico tipo de 60 años todavía esté dando saltos por el escenario, y cuando escuchéis algunos de los mejores riffs que han salido de una guitarra, entonces tal vez entendáis de lo que hablo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Raw Power significó el disco de la discordia y la efímera vida de la banda llegó a su fin

¿qué pasó?

Möbius el Crononauta dijo...

Más o menos la historia fue ésta: el grupo llegó a un descanso forzado debido a sus problemas con las drogas. La compañía se deshizo del grupo y el bajista dejó la banda. Por aquel entonces la banda estaba prácticamente deshecha. Pasado un tiempo David Bowie rehizo a la banda con Iggy y James Williamson, que había entrado en la banda como segundo guitarrista tras la edición del "Fun House". Los hermanos Asheton finalmente retornaron al grupo, pero Ron Asheton fue relegado al papel de bajista, lo que molestó bastante a Ron. Se dice que las sesiones de grabación fueron muy tensas y las relaciones entre Iggy y Ron fueron a peor. Las drogas no tardaron en reaparecer, y tras un nuevo fracaso en ventas, la vida del grupo llegó a su fin.

Anónimo dijo...

Bua... que mal rollo... es que las dorgas son muy malas...

Gracias!!

Sabes un monton de cosas...cada día me sorprendes más!

Armes Plus dijo...

Muy interesante, me gusto leer esta nota, me pregunto si en tu enorme sapiencia se encuentra el nombte de una canción de este lindo Punk Symbol, un estribillo dice algo así como...Come with me, to the sea, love.......y bueno, la verdad es que no la recuerdo del todo, pero me trae de un ala esta canción y no se ni como se llama, sólo sé que es de este flaquito :)