lunes, 5 de marzo de 2007

Generation Gap


No importa lo moderno que seas y lo joven que te sientas, tus hijos marcarán la diferencia y harán cosas que no entiendes. La rebeldía contra la autoridad paterna forma parte de eso proceso que lleva (supuestamente) a la madurez y generación tras generación las diferencias siguen apareciendo. Y esto es tan cierto hoy como lo era hace mil años.
Fue en el año 1066 cuando la invasión normanda liderada por Guillermo El Conquistador acabó con la dinastía sajona. A partir de aquél año la Casa de Normandía ocuparía el trono inglés.
Múltiples eran las diferencias entre invasores e invadidos. Una de ellas era el corte de pelo. Para los normandos, aquellos sajones eran todos una panda de afeminados, con sus largas cabelleras por debajo de los hombros y sus pobladas barbas. Imagino que los sajones debieron pensar algo parecido de los rasurados normandos.
"En casa del herrero, cuchara de palo", creo recordar que dice el refrán. Varios años más tarde la comidilla de palacio fueron los hijos de Guillermo. Como todo rey, el normando se dedicó a la noble tarea de engendrar descendencia. Sus hijos crecieron entre normandos viviendo en un país de sajones. No se sí tuvieron amigos sajones. Pero una vez tuvieron edad suficiente, los descendientes del rey Guillermo dejaron crecer sus barbas y largas melenas. Si hubieran podido seguramente habrían llevado camisetas de Alice In Chains. Puedo imaginar los constantes enfados del buen rey al ver el aspecto de sus hijos. Cualquiera que se haya dejado el pelo largo seguramente podría reproducir sus palabras: "¿Pero dónde crees que vas con esas pintas? ¡Si pareces una chica!". Como véis, hay cosas que nunca cambian.


Guillermo El Conquistador

1 comentario:

Kris dijo...

Vaya...que cosas, Muy interesante, la verdad es que hay cosas que nunca cambian.