viernes, 23 de marzo de 2007

British Steel


Allí estaba, entre la colección de discos de mi hermano. Una de las ventajas que tenían los viejos vinilos es que su formato era mucho más impresionante, y un disco te podía entrar directamente por los ojos (cuantos chavales no comenzarían a escuchar a Iron Maiden gracias a sus simpáticas portadas). Y aquella portada negra de donde surgía una mano cuyos dedos parecían hundirse en una gran hoja de afeitar enseguida me llamó la atención. Pinchar el disco y caer rendido fue todo uno.
Cuando se editó el disco, Judas Priest habían estado labrando durante la década de los 70 un camino sin fisuras que estaba llevando hasta el concepto definitivo del Heavy Metal. Tenían los riffs, la contudencia del sonido de las dobles guitarras, por supuesto el talento... y la imagen. Cuero, tachas, muñequeras claveteadas... Desde entonces el heavy tenía su definición estética. Y por encima de toda, la inigualable voz de Rob Halford, el definitivo Metal God, cuyos agudos sobrehumanos se conviertieron en marca de la casa.
Y un disco que comenzaba con un himno como Breaking The Law no podía sino subyugarme. Da igual que las letras me sonaran a chino, ese riff y ese fraseado que parecía ametrallar a escupitajos me sonaban a gloria. Y ahí no acababa la cosa: Metal Gods, Grinder, Living After Midnight (¡uno de los mayores himnos para el sábado noche!), The Rage... ¡aquel grupo definitivamente estaba hecho para mí! Incluso un tema como United, mucho más melódico que el resto y que a priori desentonaba con el resto del álbum, parecía encajar, con ese estribillo que parecía hecho a medida para que los obreros heavies de todo el mundo se abrazaran borrachos y cantaran en los pubs de medio mundo.
El otro día iba a pinchar el disco otra vez y rememorar aquellos recuerdos, pero, ¡la aguja del plato había desaparecido! No sé que ha pasado con ella, pero es una tragedia. Ahora tendré que ir como un yonqui de tienda en tienda a ver dónde puedo reponerla. Damn it!

1 comentario:

La Mujer Kleenex dijo...

la gente con su mp3 y tu buscando agujas, q fuerte...