viernes, 9 de febrero de 2007

I'm Guybrush Threepwood, and I'm a mighty pirate!


No todo el mundo tiene a los videojuegos en alta estima. Muchos lo ven como una pérdida de tiempo, no sin razón, supongo. Pero éste era (y es) un juego diferente en muchos aspectos.
El mundo de la informática cabalga rápido, y este juego ha quedado desfasado tanto técnica como gráficamente. Pero no ha sido superado en cuanto a imaginación y sentido del humor.
Su creador, Ron Gilbert, debería ser ahora muchimillonario y ser reconocido como el gran gurú de los videojuegos de aventuras que es. Pero en estos tiempos oscuros, su visión del entretenimiento infantil y juvenil donde no hay sitio para la violencia ni espectaculares escenas de acción ha quedado desfasada.
Si alguien que lea esto creció con las consolas, los ordenadores, internet, DVD's y los juegos de grandes gráficos dudo mucho que pueda entender de lo que hablo. Es como si intentara hablar a alguien que se descarga toda su música de Internet sobre las excelencias del vinilo. ¡El vinilo! ¿Eso no es una tela o un tipo de vino? Pero todo aquél que haya jugado a este juego y sepa de lo que hablo... Qué decir que no sepáis. Soy uno de los vuestros. Y los que se pregunten el por qué hablo de esto... bueno, quién tenga curiosidad, sólo tiene que hacer la prueba, y sacar la palabra mágica, Monkey Island, con alguien que como yo ama el mundo de la isla del mono. Seguro que un brillo aparece en sus ojos de viejo seguidor de la saga. ¿Quién no quiso ser Guybrush Threepwood y navegar de isla en isla?
Imagino que es algo que no se puede describir. Con sólo decir que cuando me hice con mi copia del juego, ésta venía en 6 u 8 disquetes. ¡Disquetes! ¿Alguien usa eso todavía? Pero el contenido era inmejorable: humor, ingenio, aventuras, y pruebas retorcidas que hacían estrujarte el seso. No es que tenga nada en contra de los juegos que consisten en matar gente, destrozar edificios y demás, pero ésto sencillamente era diferente.
Todo se lo debemos al citado Gilbert, que con su primera obra, Maniac Mansion, revolucionó el mundo de los videojuegos. Su reinado duró unos cuantos años. Una segunda parte de Monkey Island a la primera, y supongo que viendo lo que se venía encima, dejó LucasArts para establecer una compañía de videojuegos para niños.
No se el resto del mundo, pero yo personalmente echo de menos su toque para las aventuras gráficas. No hay nadie con su maestría. Pero así son las cosas. Cada cierto tiempo volveré a instalarme las dos partes del Monkey Island (si la tecnología lo permite) y me olvidaré del mundo.
Todavía hoy, Gilbert sobrevive como soldado de fortuna: prepara un nuevo juego y tiene un blog donde da a conocer su visión del mundo y la informática. Monkey Island, un clásico imperecedero. ¡Ah! Por cierto: vendo estas chaquetas...

Monkey Island brings you happiness...

6 comentarios:

"EnLaCuerdaFlojaDesde1968" dijo...

Yo tambien echo de menos esa clase de videojuegos,me viene a la cabeza "The Dig" una pasada........y bueno,todos los antiguos juegos de Squaresoft,de Roll.Yo no se,si esa clase de juegos,se hacen ahora ,ya que hace mucho tiempo,que me deseganche,pero me temo que no.....
Tambien creo que aparte de modas el mudo del videojuego es bastante libre
y abra grandes artista ....digo yo.

"EnLaCuerdaFlojaDesde1968" dijo...

habra,sorry

Möbius el Crononauta dijo...

Pues Guybrush te oiga, porque videojuegos tan originales y divertidos no parece que ya tengan mucho sitio en la industria de hoy en día... las aventuras gráficas modernas no son tan excitantes... hasta el mismo Ron Gilbert decía que por desgracia eran otros tiempos... ¡queremos que vuelvas, Ron!

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Maravilloso, yo también tenía esos 50 000 diskettes, vaya locura.
Monkey Island!!!!! y qué me dices de otras videoaventuras o como se llamaran de la época como Indiana Jones o Loom??? Aunque Monkey Island tenía magia, siempre soñé con esa isla, y con pasarme horas en aquella taberna bebiendo grog.
Amén!

Möbius el Crononauta dijo...

Nunca llegué a jugar a Loom, pero el de Indy era otra maravilla.
Sí, desde luego ser pirata en esas islas era el paraíso...

Lillu dijo...

Oh, yo fui más allá... lo tenía en diskettes, pero para Macintosh!! :D Y en inglés, claro, que pa mac por entonces era casi imposible conseguir nada en español. Qué tiempos :_)

saluditos