sábado, 27 de enero de 2007

Sus Satánicas Majestades

"Los Beatles querían darte la mano, pero Los Rolling pueden quemar tu ciudad"

Si no me equivoco, fue Tom Wolfe el autor de estas palabras. Hubo una época, cuando Marilyn Manson aún iba en pañales y los multiinstrumentistas del nu metal jugaban con el Simon, en que muchos padres prohibían a sus hijas asistir a conciertos de los Rolling Stones. Eran otros tiempos, y el grupo británico eran únicos en su especie. Tal vez unos Who podrían ser igual de peligrosos y tunantes, pero la prensa se centraba más en las huestes de Mick Jagger. Una panda de outlaws británicos iban de ciudad en ciudad dando conciertos, metiéndose cualquier cosa en el cuerpo y copulando a diestro y siniestro. No, llevar una camiseta con la lengua de John Pasche (no de Warhol, ¡gracias Spaceman por el apunte!) no era la mejor forma de causar buena impresión a tu suegro.
Cualquier cosa relacionada con ellos es noticia. La última, Keith Richards, guitarrista y compositor, se cayó de un cocotero. Varias fechas se suspendieron. Al final en España nos quedamos como la gente de "Bienvenido Mr. Marshall", viéndolas pasar. Yo ya les vi en su anterior gira, y doy gracias por ello, pero rezo porque vuelvan.
Como decía, en otras épocas, los Rolling Stones eran carnaza de la prensa. Creo que Jagger % co. se sentían muy cómodos en ese papel, y los periodistas les encantaba publicar líneas sobre sus escándalos. Tal vez alguien que lea esto le parezca una tontería, quizás algún joven seguidor de Slikpnot no entenderá nada de lo que digo. Tampoco es que yo me criara en los mágicos 60, pero se ver que donde ahora hay una corporación cuya imagen son una panda de abueletes, hubo una aureola de sucio rock and roll que era más auténtica que la mayoría de Anticristos que supuestamente pueblan ahora el mundo de la música. Para infierno, el del festival de Altamont. Quizás otro día cuente esa historia. De momento, prosigamos.
Y, al fin y al cabo, la música era lo que importaba. Un aspecto que ahora parecen descuidar muchos grupos, sean shock rock o cualquier otro estilo. Bueno, esta es otra era. La era de la imagen, la MTV, los escotes y otras milongas. Siempre hubo grupos y cantantes prefabricados, gente carente de talento que vendía millones de discos... pero juraría que nunca se multiplicaban con tanta rapidez.
Es divertido rebuscar en cubetas de discos de segunda mano, sobretodo en tiendas especializadas. Puedes comprar una batidora usada o un Caribe Mix 3 del 90 y pico por 1 euro. ¿Si me he encontrado alguna vez un disco de The Rolling Stones? Hasta ahora no. Y no creo que lo encuentre. ¿Misterio? ¿Serendipia? Quizás los fans de Franz Ferdinand sean más leales y menos tornables en sus gustos. Yo, personalmente, me quedo con Sus Satánicas Majestades, esperando que dejen caer sus viejunos culos por esta piel de toro nuestra.

Un viejo clásico, Brown Sugar, espléndida actuación en el programa "Top of the Pops". ¿Es playback? ¿Es directo? Me importa un carajo. Los Rolling Stones no tienen porqué demostrar nada.



1 comentario:

Anónimo dijo...

oye moebius,warhol no creo o diseño la famosa lengua,fue diseñado por john pasche...warhol solo diseño la portada del disco sticky fingers,qademasfue el primer disco publicado por su propio sello.eso
n.spaceman