lunes, 21 de julio de 2014

El Tour de Francia revisité

Si ya los hay que les da pereza extrema seguir el Tour en la tele con los calores del estío, dudo que muchos se lancen a leer todo estas entradas casi tan largas como una etapa de transición en el llano, pero bueno es algo que en realidad hice para mí mismo y curiosamente tuve buenas piernas durante casi todo el recorrido. Pero como siempre hay algún loco, ahora quizás sea el momento idóneo para perderse por estas cuestas.



Fallece James Garner

Quizás no muchos lo saben, pero tras su característica apariencia de simpático galán se ocultaba, en opinión de muchos, uno de los mejores especialistas al volante que haya pasado por Hollywood. James Garner era, al igual que su idolatrado Steve McQueen, eso que los americanos llaman gearhead, un loco de los motores potentes. Así que vaya desde aquí un pequeño recuerdo por el avispado Hendley de La gran evasión o el muy humano detective de Los casos de Rockford.


miércoles, 18 de junio de 2014

El último de la fila

Por desgracia, ¡ésa es la traducción! En fin, desde que nos dejó Dio yo no he vuelto a ver arcoiris por ningún lado.

domingo, 15 de junio de 2014

Mean Machine: Jugar duro (2001)

Bueno, ahora que hay fútbol por todas partes, los cinéfilos podemos unirnos a la comunión general viendo alguna cinta con el deporte rey como protagonista. Como ya hablé de una de las elecciones obvias, Evasión o victoria, y quizás una historia de huerfanitos como Once más uno resulte algo empalagosa para el verano, aunque salgan Pelé y John Huston, vamos con Mean Machine, un film sin pretensiones (no esperéis una dirección selecta o algún mensaje metacinematográfico o referencias a la obra de Truffaut, vamos) y en realidad bastante ramplón, pero con algún detalle aquí y allá que me tocó la fibra. La fibra más cafre y cervecera, por supuesto.


Mean Machine no es más que otra revisión de The Longest Yard (aquí titulada Rompehuesos), el clásico 70s que protagonizó Burt Reynolds, y que en el 2005 resucitó con Adam Sandler de por medio, con bastante poca fortuna. La cinta de Reynolds tiene esa pátina de cine de patillas gruesas de los 70 que difícilmente puede ser igualada (¿cómo superar un arranque a ritmo de Lynyrd Skynyrd?). Mean Machine tampoco iguala a la original, pero al menos conserva algo de ese espíritu irreverente del que hacía gala el pequeño clásico setentero.

En Mean Machine pasamos del fútbol americano al fútbol europeo, ya que la película no deja de ser un vehículo para el lucimiento del ex-futbolista marrullero Vinnie Jones, quien hacía pocos años había debutado en la pantalla grande de la mano de Guy Ritchie. El bueno de Vinnie no necesitaba mucho para parecer igual de duro que en el área, así si a eso le sumamos su pasado como jugador de fútbol, pues sí, era el tipo ideal para llevar la historia de Rompehuesos al clima europeo. La trama es la misma: una estrella del fútbol caída en desgracia tras aceptar un soborno para dejarse ganar acaba en la cárcel, donde se verá obligado a formar un equipo para competir contra los guardias de la prisión. Por supuesto su alienación será de lo más variopinta, y como reza el inestimable subtítulo español, sí, el partido en cuestión será duro, pero ello no es óbice para el humor se deje ver aquí y allá.

Evidentemente Mean Machine es un título ideal para los fans del Vinnie Jones actor, porque ciertamente esto no es una cinta de Guy Ritchie. Pero personalmente si por algo recomiendo esta peli es por Jason Statham, a quien dejan volar libre en un papel de recluso sicótico al que conocen como "Monje". Desde luego es uno de sus mejores papeles de lejos; al no tener que poner cara de duro todo el tiempo, Statham nos muestra su vis cómica cuando en unas escenas delirantes al "Monje" le da por dar rienda suelta a la imaginación visualizando cómo rompe huesos y chafa cráneos por doquier. Statham no sale demasiado, pero cuando aparece en pantalla la película desde luego gana enteros. Su colección de caretos sicópatas durante el partido no tiene precio. Estoy seguro que los fans de Jason sabrán apreciar su actuación en este film.

Y eso es todo. Mean Machine, un film ligero e intrascendente para días ligeros e intrascendentes. Lástima que a Statham no le dieran un Oscar, pero ya se sabe que ahí todo es política. En fin, no me resisto a acabar esta reseña sin poner una foto de Vinnie en sus días de gloria, "marcando" a Paul Gascoigne. ¡Ah, me parece que él era el auténtico "Monje"!

viernes, 13 de junio de 2014

Yendo a Brasil

Creía que el himno del mundial este ya estaba hecho. En fin, como esto de los mundiales se está volviendo cada vez más abstracto, espero con ansias a que resulte elegido Nepal como sede cualquier edición de estas.

Junto al río

Todo empezó con unas fiebres en Topanga Canyon.
The yellow king is gone but is not forgotten.