jueves, 20 de noviembre de 2014

Brando y una prueba de cámara para Rebelde sin causa

Como suele suceder con estas cosas, resulta difícil imagina a alguien que no fuera James Dean protagonizando Rebelde sin causa. Sin embargo con una decisión diferente podríamos haber tenido a Brando poniéndose en la piel del atormentado Jim Stark. Estoy seguro de que el Marlon de aquella época habría sobresalido como tenía por costumbre, pero la verdad es que en este caso creo que el papel parecia hecho a medida de Dean. En fin, sea como fuere, ahí os dejo esta curiosa prueba de cámara.

lunes, 10 de noviembre de 2014

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tear down this wall

El muro estaba condenado, pero un despiste de Günther Schabowski precipitó su final antes de lo esperado cuando anunció por error que la ley para permitir a los ciudadanos de la RDA viajar fuera del país tenía efecto inmediato. El muro de Berlín no cayó por error, pero casi. Ab sofort.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Siete días de mayo (1964)

Seguramente a día de hoy siga siendo el discurso de un presidente saliente más atípico (no sé si añadir trascendental) que haya pronunciado un ocupante de la Casa Blanca en toda la historia, aunque a día de hoy parezca simplemente otro episodio semi-olvidado de la Guerra Fría. Ni siquiera sé si en su día realmente aquella suerte de aviso llega a calar entre la audiencia. Pero ahi estaba Dwight D. Eisenhower, militar condecorado y héroe de la Segunda Guerra Mundial, alertando a los ciudadanos del peligro potencial que subyacía en lo que denominó complejo industrial-militar, una cooperación que juzgaba necesaria, pero a la que había que poner límites. El riesgo de que la política exterior norteamericana cayera en sus manos se antojaba demasiado evidente, a la vista de que muchos altos mandos parecían trabajar más en aras de alargar o enardecer conflictos (y en plena Guerra Fría los había, y muchos, de distinto tipo) que en refrenarlos o evitarlos. A tenor de los acontecimientos que han venido sucediendo desde entonces, creo que podría decirse que su profecía (aunque dada su experiencia como político y militar, seguramente simplemente constataba hechos) se ha hecho realidad.

La verdad es que resulta difícil de creer que en una democracia tan arraigada como la estadounidense pudiera llegar a producirse un golpe de Estado o alzamiento militar, (y de producirse, ¿realmente prosperaría?), y ahora mismo creo que lo más parecido que podría haber sería algo más subrepticio, algo del corte polémica en Florida, o tentáculos de lobbies extendiéndose poco a poco por Washington. Para algunos quizás el único golpe de Estado real que se haya podido dar tendría que ver con el asesinato de Kennedy, pero teorías conspiranoicas aparte, lo cierto es que Siete días de mayo, la novela, es hija de su tiempo, una era de enfrentamiento en la que parte del estamento militar no dudó en posicionarse políticamente junto a los conservadores, e incluso algo más allá, más a la derecha de lo deseable. Ejemplos de esta actitud poco neutral serían el contestatario Curtis LeMay o especialmente el general Edward A. Walker, de quien se dice inspiró el personaje de James Mattoon Scott. El propio Kennedy se interesó enormemente por la novela (así como por otros thrillers políticos de la época) y dio su total apoyo al film; quién sabe si en ella vio algo más que política-ficción. Como decía, a día de hoy y en estos tiempos, dudo mucho que se produzca ningún golpe militar en Washington. Pero si hubo una época propicia para ello, no dudo que esa época fue la década de los 60.

Fue el productor del film, Edward Lewis, jefe de Joel Productions (la productora de Kirk Douglas), quien llamó la atención de John Frankenheimer sobre la galerada de Siete días de mayo, la cual acababa de leer y encontraba fascinante. El director fue de su opinión e inmediatamente se sumó al proyecto. La trama del libro era justamente lo que andaba buscando: algo que pudiera concienciar a sus compatriotas de que en los convulsos Estados Unidos de los 60, lo que había ocurrido en otros países era posible. Quizás no probable, pero sí una posibilidad que debía tenerse en cuenta. Douglas estaba totalmente decidido a llevar la obra al cine, y se veía a sí mismo como el frío golpista Scott, en la línea de sus personajes más cabrones.

Frankenheimer sugirió como guionista a su amigo Rod Serling, con quien ya había trabajado en el pasado y que era sin duda uno de los escritores televisivos más brillantes de su tiempo. Sin duda era el hombre idóneo para el trabajo. Frankenheimer no quería complicar demasiado la trama; su objetivo era plantear la posibilidad de la amenaza militar a través de una simple estructura de suspense político, sin exigir al espectador conocimientos complejos de la política estadounidense. El guión resultante es una trama sencilla en la que el elemento primordial son los diálogos y el perfil de sus personajes. Las escenas de acción brillan por su ausencia; Siete días de mayo se concentra en la interacción de sus personajes y en su eje narrativo, sin mayores distracciones. Ciertamente no podría estar más alejada del thriller actual. Aun así, el trabajo de Serling es impecable, ofreciendo un estilo menos literario, por así decirlo, que en su famosa The Twilight Zone, pero sus diálogos más sobrios están construidos con mucha inteligencia.

A la hora de elaborar el reparto surgió el problema de encontrar a alguien idóneo para interpretar al coronel Martin Casey, el militar defensor de la Constitución y junto al presidente, el bueno de esta historia. La solución estribó en que fuera el mismo Douglas quien interpretara a Casey y ceder el papel del maquiavélico Scott a Burt Lancaster, y ciertamente la elección no pudo ser más acertada; sin duda Burt es lo mejor del film, lo que tiene aun más mérito en un reparto lleno de estupendos intérpretes: el propio Kirk, Fredric March, Martin Balsam, Ava Gardner o Edmond O'Brien. A todo ello hay que añadir la pericia del joven pero sobradamente preparado Frankenheimer, que venía de adaptar otro thriller político, El mensajero del miedo.

Resumiendo, Siete días de mayo es un excelente trabajo de política-ficción idóneo para amantes del thriller político de antaño y los films con sólidos diálogos y mejores interpretaciones.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Unforgettable

No sé si lo sabiáis pero Jackie Chan tiene una sólida carrera musical allá en Asia, donde casi es un Julio Iglesias con conocimientos de artes marciales. Cuando se pone más occidental se marca cosas como este "Unforgettable", acompañado de toda una Ani Di Franco.

martes, 4 de noviembre de 2014

domingo, 2 de noviembre de 2014

En tierra hostil (2008)

Quizás en Occidente ya no nos acordamos, pero las víctimas del extremismo islámico siguen incrementándose día a día, entre sus correligionarios. Los atentados indiscriminados en Irak o Pakistán no dejaban de sucederse, y siguieron produciéndose cuando aquí ya no era noticia. Y cuando los Estados Unidos abandonaron Irak era cuestión de tiempo que el frágil statu quo que debajan detrás no tardara en derrumbarse. Y ahí tenemos a la nueva amenaza, Estado Islámico, una amenaza que sirve como símbolo de la siempre desastrosa política exterior yanqui (o desastrosa en apariencia; igual lo que querían conseguir ya lo tienen). En tierra hostil no trata de nada de esto, pero permite ponerse un poco en la piel tanto de los soldados como de los civiles. Y, sobretodo, es una estupenda cinta bélica rodada con el excelente pulso que Kathryn Bigelow tiene para estas cosas.


Una de las virtudes del film es acercarte al día a día de las patrullas norteamericanas por las calles iraquíes, pudiendo masticar esa insoportable tensión de no saber quién es amigo y quién enemigo, la sensación de tener la vida pendiendo de un hilo, lo que sin duda no ayuda a ganarse los corazones y las mentes precisamente.Quitando a esa clase de nuevos soldados psicopáticos para los que todo sigue siendo parte de un videojuego, no me extraña que exista un (convenientemente silenciado) índice de suicidios entre los veteranos de Irak y otros conflictos bélicos de unos Estados Unidos que, en cuanto al regreso de su dañada materia prima humana al hogar, juraría que no está haciendo un muy buen trabajo.

Sin duda En tierra hostil lidia con el síndrome de estrés post-traumático desde una perspectiva algo antagónica, en apariencia: la huida hacia adelante mediante la adrenalina, cuando el soldado ya parece incapaz de reinsertarse de nuevo en la sociedad. Es el caso del sargento James, cuyos métodos más bien heterodoxos y algo suicidas ni serán muy bien recibidos en su nueva unidad, especializada en la desactivación de bombas. De cómo sus compañeros tratan de adaptarse a James, y de cómo todos tratan de sobrevivir al día a día en esa trampa llamada Irak, es de lo que trata En tierra hostil, todo ello aderezado con la estupenda dirección de Bigelow y unas interpretaciones muy sólidas (especialmente la del protagonista).

En tierra hostil, título más que recomendable y buen ejemplo de modernización de los viejos films hollwyoodienses sobre Vietnam. De hecho creo que alguien calificó a la cinta de Bigelow, creo que acertadamente, como el Platoon del nuevo milenio.

viernes, 10 de octubre de 2014

lunes, 29 de septiembre de 2014

Citas musicales #2

  • Lois (Leia) ¿No eres un poco gordo para ser soldado de asalto?

Chris (Luke) Pues púdrete aquí, zorra arrogante.