viernes 10 de julio de 2009

No estoy aquí

Sigo ocupado. La próxima semana espero volver a pleno rendimiento. Gracias por los apoyos, y por los buenos deseos, incluso de aquellos que creen que estoy de vacaciones.

De momento, échenle un vistazo a este video, sean fans de Elvis o no, antes de que se volatilice cualquier día de estos.

Hasta lueguito.

lunes 29 de junio de 2009

Hasta lueguito, joder

Así, con un adiosito de Los Soprano, me despido por unos días, que aun no sé cuantos serán, mientras me dedico a oponerme cual replicante Nexus 6, que para eso tenemos dedos oponibles, aunque algún pérfido insinúe que no es mi caso. Aprovecho para dejaros unas cuantas entradas de los primeros tiempos del blog, cuando había poquita gente por aquí y los matojos redondos campaban a sus anchas. Si no os habéis dedicado a explorar el blog, bueno, espero que entréis en algún enlace y me dejéis un comentario, siempre me congratula saber vuestra opinion sobre las cosas. Y sin más dilación, os dejo con unos pequeños destellos del pasado, y con un ¡hasta lueguito, joder!

Historieta histrónica

Dinosaurios I II III IV V VI VII VIII IX

Excalibur

Monkey Island


Marah

A vueltas con el Coloso

Esta es mi tierra

Jim Morrison

Living Colour

Groupies

SNL

El motín del Caine


Mother Superior

El hombre elefante

Trilogía del dólar I II III

El increíble hombre menguante

El fantasma y la señora Muir

Punto límite

Iggy Pop


Alternativa 3

Tintin

Guillermo el proscrito

(Breve) reseña de El quimérico inquilino

Cabaret

Rio Bravo


White Zombie

La ruta del tabaco

A la manera de Brando

Karen Dalton

Maldito sudaca

Mojo Nixon
(lamentablemente, el video voló)

La sombra del vampiro

(Breve) reseña de El rey del juego

James Brown acojona a los Stones

Un hombre llamado caballo

Waterloo

El hombre enmascarado

Superlópez

Historias de Filadelfia

Hearts of Darkness

Pedro Navaja


Conan el bárbaro

Oliver Reed

Villanos: Darth Vader Mola Ram Dr. Zaius Clarence Boddicker

LA Woman

John Mayall y Eric Clapton

Derek & The Dominos

Hollywood Babilonia

Verano Indio

Lionel Atwill

Duane Allman

Along Comes Mary (osea, The Association)

Duelo en el Atlántico

El gran Lebowski

(breve) reseña de This Gun For Hire

Drácula, 1931

Tiburón

La jungla de cristal

Woody Strode

Traidor en el infierno

The Vampire Bat

(breve) reseña de The Out of Towners

Nirvana

El castañazo

Ciudadano X

Cream

The Traveling Wilburys

Dentro de Garganta profunda

Clara Bow y sus amantes

El polémico C3PO

Drea De Matteo

sábado 27 de junio de 2009

Osimandias

Aunque la poesía, como muchas artes, me gusta, cierto es que me resulta quizás como un poco ajena, tal vez por dedicarle poco tiempo. Pero ya sabéis, los días tienen 24 horas, y muchas horas se van en obligaciones, camas y demás, y el cine, la música, la historia, las novelas y demás se agolpan, y no hay tiempo para todo.
Sin embargo, dentro de la poesía, con todas sus épocas, autores y estilos, siempre me ha atraído la poesía romántica del XIX, y dentro de ella, los versos épicos de los románticos ingleses como Byron o, en el caso que nos ocupa, Percy Bysshe Shelley, esposo de la ínclita Mary Shelley. Seguramente sea la conexión con la historia y lo antiguo lo que me atraiga de poemas como "Osimandias", uno de los grandes poemas épicos de la época, inspirado probablemente en la figura de Ramsés II, conocido como Osimandias por los antiguos griegos. Y del soneto la parte más famosa es ese "contempla mi obra, y desespera", un verso que bien podría ser el Led Zeppelin IV de la época. Un verso deliciosamente grandilocuente que me gustaría poder usar en mi vida diaria; "contempla mi blog y desespera", o "contempla mi bólido y desespera", o, si tuviera un restaurante, lo pondría como pequeño pensamiento en las cuentas, "contempla tu cuenta, y desespera". La verdad es que en estos días me desespero sin necesidad de contemplar nada. Bueno, os dejo con el gran "Osimandias" de Shelley.



Me encontré con un viajero de un antiguo país
Que dijo: dos grandes piernas de piedra sin tronco
Yacen en el desierto... junto a ellas en la arena,
Medio hundido yace un rostro roto, cuyo ceño
Y fruncido labio y su fría expresión
Revelan que su escultor entendió bien las pasiones
Que aún perviven grabadas en la piedra muerta,
La mano que las desafió y el corazón que alimentaron.
Y en el pedestal se leen estas palabras:
«Mi nombre es Osimandias, rey de reyes:
contempla mi obra, oh poderoso, y desespera»
Nada permanece. Alrededor de la decadencia
De este colosal naufragio, desnuda y sin fin
Las solitarias y llanas arenas se extienden a lo lejos.

viernes 26 de junio de 2009

Adiós al rey del pop

Creo ahora puedo hacerme una idea de lo que supuso la muerte de Elvis, aunque fueran otros tiempos. La muerte de Michael Jackson ha abierto los noticiarios, ha protagonizado las primeras páginas de los periódicos, y se habla de caídas en Google y de todo quisque poniendo su nombre en el buscador que todo lo sabe. Se habla de muchas cosas, como suele ocurrir con las muertes repentinas de las estrellas bigger than life cuya vida privada se sale de lo normal. Por supuesto, la mayoría de noticiarios que he visto (no sé como habrá sido en los periódicos) han hablado de lo predecible, repitiéndose las palabras "juguete roto", y otras similares, de los supuestos abusos, y las famosas imágenes de Michael con su hijo colgando por encima de la ventana.

Y es que, lo quieran o no sus fans más acérrimos, hubo un día en que Michael Jackson se convirtió en 'Wacko Jacko', un otrora genio que cada vez parecía más ido y que no era ni blanco ni negro. Y no negaré que muchas de sus salidas de tono realmente me divertían, y por supuesto de la noche a la mañana Jackson se convirtió en el blanco perfecto de humoristas y otras gentes de mal vivir. Y llegaron las bastante menos divertidas acusaciones de abusos a niños, de las que salió indemne por un acuerdo multimillonario y por una absolución. Acusaciones a las que personalmente nunca di mucho crédito, más que nada porque siempre he considerado a Jackson como un ser asexual e infantiloide (recuerdo una anécdota, que no si llegó a contar el propio guitarrista, de un alucinado Eddie Van Halen tratando de responder a las curiosidades de Jackson sobre si era cierto que las rockstars podían tener a todas las mujeres que quisieran, y demás). De hecho todavía me pregunto como fue capaz de engendrar a esos hijos.

Pero a diferencia de estrellas del pop más recientes (cierta personita rubia) cuya conducta también ha llegado a ser, digamos, errática, Jackson tenía a sus espaldas una carrera de lo más sólida, como niño prodigio primero (prodigísimo me atrevería a decir) con The Jackson 5, y luego en solitario, con una carrera plagada de grandes temas hasta, por lo menos, el Bad.
Y hablo de temas porque en realidad nunca ha llegado a entrar un disco de Jackson en mi casa, aunque un Off The Wall o un Thriller bien podrían hacerlo un día de estos. Pero, sí, aunque Michael Jackson no haya sido el centro de mi vida orejil, no puedo evitar flotar con su falsete en "Don't Stop 'Til You Get Enough", tararear sin quererlo "Blame It On The Boogie" (lo único que he escuchado de la etapa The Jacksons que no me repele), canturrear el chinchiquichiquichin de "Smooth Criminal", disfrutar la grandilocuencia de su "Thriller" o acompañar los audillitos de "Bad". Hoy en día en que la música comercial apesta, escuchar pop negroide bien entendido como el que fabricaba Jackson junto a sus colaboradores, especialmente Quincy Jones, resulta de lo más gratificante.
Y, por supuesto, está el Jackson que aparte de redondear discos, rompió barreras y cambió las coreografías del pop para siempre. Hoy en día, ver (o sufrir) los videoclips de las estrellas del pop y del mal llamado R&B en la MTV (y contaba hoy Adrian Vogel en la tele una anécdota sobre Jackson y la cadena musical que desconocía, y que podéis leer con más detalle en su blog) es contemplar bailes y movimientos que irremediablemente te transportan a los videoclips de Michael.

En fin toda esta parrafada es para decir que, sí, me he reído con y de Wacko Jacko tanto como cualquier presentador de late night norteamericano, y que su obra nunca me afectará tanto como la de unos Metallica o unos Rolling, pero hoy, más que nunca, creo que es importante recordar que, a pesar de todas sus locuras y sus historias turbias, Jackson era jodidamente bueno en lo suyo, y no importa cuantos programas de talentos infantiles y juveniles puedan emitirse, ver a un chiquillo hacer lo que hacía Michael con The Jackson 5 era increíble, no creo que el mundo hubiera visto algo así desde que Mozart tocaba el clavicordio con los ojos vendados por las cortes de toda Europa.

Os dejo con la actuación de Jackson en el 25 aniversario de la Motown, la noche en que mostró al mundo su archifamoso moonwalk a ritmo de la estupenda "Billy Jean".

jueves 25 de junio de 2009

Buen viaje, Farrah

Farrah Fawcett ha perdido la batalla contra el puto cáncer y se ha ido de este mundo haciéndolo un poco más gris. Las noticias hablan de ángeles yendo al cielo, y creo que yo no seré mas original. Aunque no sea el mayor fan de Los ángeles de Charlie que hay sobre el mundo, desde luego Farrah era todo un icono de una época irrepetible, como lo era David Carradine. Tal vez ahora puedan intercambiar impresiones y patadas voladoras, como hacían en sus respectivas series. Hasta siempre, Farrah.

Arlington Road, temerás a tu vecino (1999)

19 de abril de 1995. Un edificio federal vuela por los aires en Oklahoma City. El terrorismo organizado a gran escala todavía estaba por llegar. De momento, se habla de un sólo culpable, el trillado "loco solitario". Pero las dudas siguen surgiendo, desde aquel fatídico día de Dallas. ¿Se trata realmente de individuos que actúan a solas? ¿Son meras cabezas de turco? Arlington Road toma como premisa esa duda para construir un interesante thriller donde prima más la trama que las contadas escenas de acción, y en el cual destacan las interpretaciones de sus dos antagonistas, Jeff Bridges y Tim Robbins.

Lo cierto es que vi Arlington Road en uno de esos sábados o domingos sin nada especial que hacer, y en principio no esperaba mucho de ella, pero ya que salía el amigo Bridges y Tim Robbins le di una oportunidad. Y lo cierto es que la historia me fue atrapando poco a poco, y es que el guión está bastante por encima de lo que suelen ofrecer este tipo de films. Quizás por ello contara con dos actores de esa talla. Y sin ser un guión de Epstein, Epstein y Koch, resulta lo bastante eficaz como para que la película no se venga abajo. Si añadimos una dirección correcta alejada de histrionismos y cien mil encuadres por minuto, pues nos queda una cinta bastante completita que, a pesar del, una vez más, incorrecto subtítulo que nos da más información de la deseada (aunque esta vez venía del original), guarda algunas sorpresas para el espectador. Especialmente un final que, si no se ve venir, le deja a uno con un "ahivá" en la boca.

En resumen, buen guión, un director que no mete la pata, y buenas interpretaciones. Arlington Road, una pelicula que aúna suspense con un poco de acción y que promete buen entretenimiento sin mil explosiones ni caros efectos de ordenador. Todo viene en su justa medida, y eso se agradece. Ideal para una tarde-noche de verano con olivitas y cervecita, así que aprovechen.

lunes 22 de junio de 2009

T.I.L.F. (Toons I'd Like to Fuck)

Nota: Este artículo está basado en pechos reales

Dibujos animados. Un invento aparentemente diseñado para niños, pero que como todos sabemos pueden ser un placer tan adulto como los chocolates y bombones de los anuncios. Los dibujos sexys existen prácticamente desde la propia invención del cartoon animado, y ejemplos de series, personajes o escenas yendo más allá de lo políticamente correcto hay muchos (por ejemplo, ya comenté uno aquí). Por supuesto, el anime japonés es el número uno en cuanto a sexo y dibujos, y en los dibujos del Lejano Oriente uno puede encontrar desde inocentes equívocos y personajillos picantes hasta cerdadas en grado sumo, en plan Tochinowaka (juas, vaya referencia frikoide y extraña), es decir, que hay de todo vamos. Pero, aunque Japón esté plagado de personajes pasados de vueltas y curvas, en todos los lugares y épocas han habido avispados dibujantes y creadores de dibujos animados que, por una u otra causa, han decido darle a sus creaciones un pequeño toque sensual a sus series animadas. En fin, basta de palabrería. Sumerjámonos, cual maestro de artes marciales viejo verde con gafas de sol y caparazón de tortuga, en las tintineantes turgencias del top ten de personajes animados sexy.


10. Bulma: Había que comenzar por ella. Ella fue la primera. Acostumbrado uno a las altiplanicies (bueno, más planis que altis) de Heidi, Candy Candy y demás dibus femeninos, Dragon Ball nos descubrió a muchos que los personajes femeninos podían tener más dimensiones de las que pensábamos, aunque el número de éstas siguiera siendo dos (las dimensiones, digo). Y ahí estaba Bulma (y luego aquella fantástica dualidad que era Lange), poniendo caliente al pobre maestro Tortuga, y, de paso, a una legión de adolescentes berracos que descubrían las salientes y sinuosas, sensuales y sedosas... eeehm, las virtudes del manga.


9. Maude Flanders: fantasía secreta de Homer, muchos descubrimos, junto a nuestro borracho Homer en la cena que ofreció Marge en casa, que la santurrona mujer de Flanders escondía bajo su suéter rosa algo más que un crucifijo. Y es que resulta que el amigo Ned tenía en casa un buen par de... Vulgatas que consultar. Claro que el secreto que escondía el religioso Ned no era menos pequeño. Pero eso ya es cosa de las blogueras de este mundo.


8. Las hermanas Kisugi: Sí, pocos lo recordarán, pero otrora hubo una serie llamada Ojos de gato, allá por los primeros tiempos de las privadas. ¿De qué trataba la serie? La verdad, ni lo recuerdo ni me importa, pero imposible olvidar a las hermanas Kisugi (bueno, su nombre sí lo había olvidado, pero para algo está el gugle ese), tres morenazas que con sus encantos combatían el crimen, o algo así. Desde luego la serie tenía los créditos más calientes de la época, y todavía no he olvidado esas mallas. ¡Ah, las hermanas Kisugi! Valían su peso en tazones de arroz con buey.


7. Midori Yamabuki: la señorita Yamabuki es la maestra que todos hubiéramos querido tener: rubia, potente, y más inocente que una caquita parlante. Todos en nuestra vida nos hemos sentido un poco Doctor Slump adorando en secreto a alguna Yamabuki, con lo que era fácil identificarse con las tribulaciones del bigotudo y rechoncho científico. Si Alfred Hitchcock hubiera sido dibujo animado, seguro que le habría gustado gastarle bromas pesadas a la Yamabuki, porque tenía pinta de ser la típica rubia inocente que esconde a un volcán en su interior.


6. Betty Boop: Si hablamos de picardías vintage, medias de sed, ligueros, la era del burlesque y demás, está claro que la candidata al dibujo animado más sexy sería Betty Boop, la inocentilla girl next door, quien a pesar de los años se conserva estupendamente, y cuyas poderosas pestañas todavía provocan maremotos en el Mar de China. Nunca la desproporción fue tan sexy, ni el blanco y negro tan seductor.



5. Lois Griffin: la pelirroja más caliente de los dibus desde Los picapiedra, Lois es una cachondona. Sexy y responsable, es el contrapunto perfecto para el tarado gordinflas de Peter. Lo cual no quita para que, en el fondo, a Lois le vaya la marcha. Y es fan de Kiss. ¿Qué más se puede añadir? Sólo una cosa: ¡tomatomatoma!


4. Leela: Una cíclope huérfana extraterrestre (o quizás no de tan lejos) en busca de príncipe azul. Su insatisfacción espiritual la llevará incluso a compartir una noche de ¿pasión? con el engreído capitán intergaláctico Zapp Brannigan, y buscará fuera lo que en realidad tiene en casa. Pero a veces es difícil ver que tras el amigo inútil y pelirrojo está tu otra mitad naranjera. Romances aparte, a los fans de la intrépida capitana de mensajería poco nos importa que sólo tenga un ojo y gaste altas dosis de mala leche: para nosotros siempre será la cíclope más sexy del universo. ¡Ah, quién fuera nave de materia oscura de esa!


3. Lola Bunny: Lo único bueno que ha surgido del lodo en que llevan envueltos los personajes de Looney Tunes en las últimas décadas ha sido sin lugar a dudas Lola Bunny, una en principio innecesaria compañera para el gran Bugs (lo siento por la descendencia del conejo de la suerte, pero su lugar está enfrentándose a Elmer, el Pato Lucas y demás personajes cabrones), pero que ha servido de inspiración para miles de calentorros internautas que han tomado como musa a la sexy Lola, dedicándole varios diseños y rediseños cuyo buen o mal gusto son mero reflejo de los del diseñador gráfico o dibujante de turno. Lo siento por Harley Quinn, la misteriosa y pirada compañera del Joker en la versión animada de Batman, a quien me habría gustado incluir en la lista, pero al final la coneja la ha desbancado de la lista. ¡Otra vez será, Harley!


2. Marge Simpson: Pechitos McTetis, Tetillas LaRue, Bustín Sinclaire... ustedes, seres depravados cual botones de hotel de Ciudad Capital, la conocerán por muchos de esos nombres, pero casi toda la humanidad la conoce como Marge, esposa y conciencia de Homer Simpson. La paciencia es una de sus virtudes, así como un fino talle que por lo general apenas abandona su clásico vestido verde. Su kilométrico moño a lo novia de Frankenstein es su marca de la casa, y aunque su voz cazallosa siempre está dispuesta a reñir y hablarnos de las virtudes de la moral, la castidad y demás, Marge tiene sus momentos libidinosos, ya sea bebiendo champán dentro de una estructura de minigolf, viendo una película de Hércules subida de tono, o sea por empapamiento de manguera, baño con espuma o jacuzzi. Y el capítulo en que Marge recibe por error unos implantes en los pechos será sin duda recordado por los habitantes masculinos de Springfield, especialmente por el pobre Moe. Con un honrosísimo segundo puesto, Marge es la Milf animada que todo buen simpsonmaníaco querría llevar a la cama, cual Artie Ziff libidinoso. Tomando prestadas las palabras de Homer, podríamos decir que Marge sigue siendo "la zorrita con la que nos casamos".

1. Jessica Rabbit: Sin duda, la auténtica número uno, una mujer de rojo epatante, con cabello de fuego, una red lips, red fingernails que cantaría Rod Stewart. Jessica, de mirada lánguida, largas pestañas y voz sensual, era un explosivo cóctel de curvas y curiosa inocencia que sólo tenía ojos para el chalado de Roger Rabbit, probablemente el dibu más envidiado de toda dibulandia. Jessica tenía el encanto de las antiguas vamps, con una angelical sonrisa de chica de al lado que escondía un vulcaniano mecanismo de volver locos a los hombres. Y eso que no era mala, la habían dibujado así. De hecho, de explosiva que era todavía me cuesta creer que la Disney tuviera algo que ver en su diseño. Y vaya diseño. Sin dura Jessica era el Delorean de los dibus. Le hace sentir a uno como si le hubieran tirado un piano a la cabeza...

sábado 20 de junio de 2009

Cohesion and coherence

Es increíble a lo que recurre la mente cuando se muestra huidiza ante los apuntes, los libros, y demás zarandajas que deberían estar prohibidas cuando hace buen tiempo. Además, como soy un apasionado de la lingüística (not!), esto de la cohesión, la coherencia, la deixis y demás me eleva el espíritu y lleva a mi otro Homer volando hacia el país del chocolate, donde un lápiz sobre la mesa puede convertirse en un universo de emociones, comparado con la maldita cohesión. Y así cuando leo sobre cohesion and coherence, las neuronas abren una litrona y me comentan que eso más que lingüística parece un grupo de metal rollo Coheed and Cambria o Flotsam and Jetsam, y que al leer sobre autores como Halliday & Hasan, más bien parece que esté leyendo uno sobre una especie de Everly Brothers americano-morunos. Y así pasan las horas, encadenado a las líneas como Conan a una gran rueda en mitad de la nada, tratando de sobrevivir y hacerme un hombre.

Bueno, me vuelvo a las llanuras de Estigia, os dejo con los Everly Brothers de verdad y su "Wake Up Little Suzie".


Por cierto, el próximo post promete ser muy sucio y subido de tono, algo totalmente pornográfico. Los espíritus sensibles quedan avisados. ¡Desparrame y lujuria! Claro que, ¿y si cohesion & coherence fuera una novela inédita de Jane Austin? Pero me desvío del tema. ¡Mástiles, vergas, melones, anclas y velas, rayos y retruécanos! Todo lo que nunca quiso saber sobre el sexo por ser tan sucio y desagradable, le será revelado en el próximo número. ¡Agárrense los machos! ¡Y las hembras! ¡Agárrense los unos a los otros, como yo les habría agarrado!

jueves 18 de junio de 2009

In my head, Natasha

Llevaba un par de semanas con el "In My Head" de Queens of Stone Age como canción recurrente en, valga la redundancia, mi cabeza, y tenía ganas de traerla aquí. Y buscando vídeos, leyendo y surfeando aquí y allá, descubro que Natasha Shneider dejó este mundo el año pasado por culpa de un cáncer.

Si sois fans del grupo Eleven supongo que tendría relevancia en vuestras vidas, para mí, aparte de cantar en una banda que nunca he escuchado, era la chica que colaboró con los QOTSA en sus discos Songs For The Deaf y Lullabies For Paralyze, y que estuvo de gira con ellos en la gira de éste último. La chica que había colaborado junto a su pareja y compañero de grupo en el debut en solitario de Chris Cornell. La chica que, en definitiva, nombraba Jesse Hughes en su "Wannabe in LA".
Pues ya véis, me entero de que Natasha ya no está entre nosotros (yo la creía más joven, vaya), y, además, de que interpretó a la joven Irina de 2010: Odisea Dos, aquella joven cosmonauta que se abraza a Roy Scheider cuando todo parece que vaya a irse al garate, y que, tras verla en dicha escena por primera vez, hace mucho, deseé ser Roy Scheider y que se abrazara a mí.

Sólo por eso, y porque los amigos de Josh Homme son mis amigos, me ha apetecido dedicarle estas líneas a una persona que, fíjense ustedes, nunca ha tenido demasiada relevancia en mi vida.

Tropic Thunder (2008)

Hay que ver Tropic Thunder amigos, humor chorra del bueno, hacía tiempo que no veía algo así, quizás desde lo último bueno de los hermanos Farrelli, que ya ni me acuerdo cuando fue. Destaquemos:
  • Al cabrón de Robert Downey Jr. y sus parrafadas... "yo no leo el guión, el guión me lee a mí". Genial.
  • El mono de Jack Black.
  • Jack el Simple. Demoledor. Por supuesto parece que han habido asociaciones que no han entendido nada. Que Ben Stiller tenga que dar explicaciones... ay señor qué mundo.
  • El momento 'Platoon'.
  • Los garfios de Nick Nolte
  • Alpa Chino.
  • Incluso el tontolaba de Matthew como se llame ha hecho algo digno por fin.
  • Y, claro que sí, Tom Cruise. Sus apariciones atómicas son, como se ha dicho en todas partes, de lo mejor de la película. Ese baile ha borrado de un plumazo muchas cosas. Desde luego lo de Risky Business ha quedado en nada. ¡La gran polla! Jojojo rediós.
"Las camas me dan pesadillas", "en el 69 no había móviles yo preparo mis papeles"... Tropic Thunder, la comedia chorra at its best.
 
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